Aprendí que


31 Diciembre de 2020

por: Jaiem Blandón, Gerente General

A veces la vida nos cambia abruptamente y hacemos pausas para tomar un respiro y ser más conscientes del aquí y del ahora. Hace un año entendimos que éramos libres y no lo apreciábamos, hoy vivimos un hito histórico que cambio nuestras vidas: cambiaron muchas costumbres, la forma en que nos relacionamos, nuestro valor de familia, nuestra vulnerabilidad como entes físicos, nuestro sentido social de solidaridad, le concepción del trabajo de oficina, e incluso detalles como nuestras formas de higiene y sanidad. La búsqueda para superar las dificultades nos está proporcionando grandes aprendizajes.

En IEB queremos reflexionar sobre algunos de esos aprendizajes que nos ha dejado este alto en el camino, aprendizajes universales que no distinguen país, lengua, raza o religión. Lecciones que nos hacen mejores seres humanos y nos incentivan para estar en Conexión Total.

  • Aprendí que lo importante es ser positivo, disfrutar las pequeñas cosas, aceptar la realidad y adaptarse al cambio.
  • Aprendí que renunciar a la comodidad de la modernidad para defender nuestro medio ambiente no significa perder estatus o retroceder
  • Aprendí que la escuela no es solo un lugar físico, sino el pacto que existe entre maestro y alumno de recorrer juntos el camino del conocimiento.
  • Aprendí que debo dar las gracias a verdaderos héroes que son gente común, como son los que nos dan los alimentos.
  • Aprendí que cada día trae su afán y que, aunque el panorama cambié y aparente llevar al caos, con solidaridad y optimismo la realidad sigue siendo hermosa.
  • Aprendí que mi salud depende de mí, pero que dependo de héroes especializados a quienes debo decirles gracias.
  • Aprendí que cada día mi vida me pide continuar con la búsqueda de la armonía.
  • Aprendí que las pequeñas cosas me alegran la vida: dar un abrazo, cargar a mi hijo, apreciar la belleza del horizonte
  • Aprendí que la solidaridad es la base de la sociedad y que reciprocidad significa que dar es recibir
  • Aprendí que no soy superior o inferior por mi raza y que todos tenemos los mismos derechos y deberes con el universo.
  • Aprendí que la naturaleza revive a la mínima oportunidad y que supera los retos desde la belleza de la vida.
  • Aprendí que nuestra familia nos ama, nos impulsa y nos anima. Pasar tiempo con ella es nuestro mayor tesoro